30 mar. 2009

Aarhus: Democracia y Medio Ambiente


Ayer, 29 de Marzo, se cumplió el cuarto aniversario de la entrada en vigor en España del Convenio de Aarhus.

El Convenio de Aarhus [1] fue auspiciado por la UNECE en 1998 y hasta la fecha ha sido ratificado por la Unión Europea y varias decenas de países europeos y centroasiáticos. En él, se reconoce el derecho de los seres humanos a vivir en un medio ambiente que les permita garantizar su salud y bienestar y, junto a ese derecho, el deber -individual y colectivo- de protegerlo y mejorarlo para las generaciones futuras. El ejercicio de este derecho-deber está además asociado a otros tres derechos "instrumentales" que son:
  • Derecho a acceder a la información ambiental (Por ejemplo, información relativa a proyectos públicos o privados bajo responsabilidad pública con efectos en el medio ambiente)

  • Derecho a acceder a la justicia para impugnar acciones y omisiones, bien de la administración, bien de cualquier particular, que vulneren la legislación ambiental

  • Derecho a participar en la toma de decisiones sobre el medio ambiente
Además de reconocerlos, el convenio articula una serie de medidas destinadas a que estos derechos se garanticen de manera efectiva, regulando los casos y los plazos en que las solicitudes de información ambiental deben ser atendidas, estableciendo los cauces por los que la participación ciudadana debe influir en el proceso de toma de decisiones, garantizando la tutela judicial del ejercicio de los derechos de acceso a la información y participación, estableciendo la gratuidad de esta asistencia jurídica, etc.

Lo importante de Aarhus, más allá de su utilidad concreta como herramienta para la prevención y la corrección de la degradación medioambiental - que es tremenda-, es la noción central de que la protección del medio ambiente no queda reservada a los poderes públicos, sino que puede ser ejercida por los ciudadanos de a pie. Y además - y esto es lo verdaderamente revolucionario-, para que esto no quede en una declaración de buenas intenciones, esos poderes públicos deben garantizar que esa participación sea posible eliminando las diversas barreras prácticas que habitualmente impiden a los individuos y a las asociaciones el ejercicio de este tipo de derechos, tales como la falta de información, la burocracia, los costes de la Justicia, etc.



Por supuesto, la fecha pasó completamente desapercibida, como cabía esperar dado, no ya el anonimato práctimente total del Convenio en sí, sino la tendencia generalizada en los medios de comunicación a ofrecer una visión de la vida democrática cada vez más monocroma y acartonada, cada vez más centrada en el estrellato y la confrontación superficial y menos en el debate real y en la participación de la sociedad en la resolución de sus propios problemas. Es decir, cada vez menos en profundizar en una Democracia más madura, más participativa, más directa, y por ello, más legítima y más justa.

En realidad -y en parte, de ahí la parrafada- es al encontrar que existen leyes como esta cuando nos damos cuenta de que se puede aspirar a que las cosas sean bastante diferentes sin más que hacer un uso adecuado de la legislación vigente, de moverse dentro del espacio de una Democracia bien entendida, y sin que los graves custodios del status quo nos puedan acusar de tener la cabeza llena de pájaros o de pedir la Utopía.

Al margen de que la Utopía deba pedirse o no, que es otro tema...



[1] Aquí, versión resumida redactada por el CGAE, y versión completa.

21 mar. 2009

La Cara y la Cruz de Shell


La multinacional holandesa Shell es una de las principales a nivel mundial en el sector petrolífero.

LA CRUZ: Dicha compañía, informaban numerosos medios durante esta semana, retira sus inversiones en energías renovables (eólica, solar y tecnologías de hidrógeno) por no presentar oportunidades de negocio suficientemente atractivas. En palabras de Linda Cook (directora ejecutiva): "Somos empresarios. Si hubiese energías renovables rentables, invertiríamos".

LA CARA: Sin embargo, en el apartado de "Desarrollo Sostenible" de la web de dicha compañía vemos el compromiso que mantienen con la sostenibilidad. A lo largo de numerosos apartados sostienen y reiteran un manjar de buenas intenciones; en particular, ante la pregunta "¿Desde cuándo forma parte de la cultura de Shell el Desarrollo Sostenible?", argumentan que: "Inquietudes, e incluso actuaciones, en materia de desarrollo sostenible existen desde siempre en Shell. [...]Como pasa muchas veces, fue necesario mirarnos en el espejo de la sociedad para comprender lo fácil que resulta que ciertas filosofías o actuaciones de nuestra compañía no sean percibidas externamente por el hecho de ser una compañía petrolera, mientras que otras son juzgadas con extrema dureza por la misma condición. [...]La primera respuesta dada a las partes que han adoptado el desarrollo sostenible es el informe Shell Report cuyo título, “People, Planet & Profit”, recoge los tres aspectos de un nuevo enfoque del desarrollo: People (la gente) por el componente social; Planet (el planeta) por el componente medio ambiental; y Profit (el beneficio) por el componente económico.Hoy, en 2003, nos encontramos en plena campaña sobre Desarrollo Sostenible. Vamos poco a poco introduciéndolo en nuestra cultura empresarial. Lo importante, como tantas veces pero sobre todo en materia de sostenibilidad, es la concienciación y la constancia.".

Lamentamos que la constancia haya durado tan poco, y pedimos disculpas si somos muy duros al juzgar que resulta insultante que mantengan esta sección de Desarrollo Sostenible en su web.

Acabamos con una reflexión conocida: La transición del modelo energético y la lucha contra el cambio climático se están llevando a cabo mediante un tira y afloja entre sector público y privado. El ejemplo de hoy pone de manifiesto que son los segundos quienes se encargan del "Profit"; confiemos y exijamos a los primeros que no olviden que en sus manos queda la "People" y el "Planet".

9 mar. 2009

Captura de CO2 y bosques

El mes pasado la ministra de Medio Ambiente, Teresa Ribera, anunció en la asamblea de la Plataforma CO2 (pteCO2) el compromiso del Gobierno en la investigación en tecnologías de captura y almacenamiento de carbono (o “carbón limpio” como también lo llamó). Durante dicha asamblea habló de los futuros beneficios que podrán conseguir en la lucha contra el cambio climático:

"Las tecnologías de captura y almacenamiento geológico de CO2 pueden ser viables económica y tecnológicamente, según la Comisión Europea en un escenario de precios de la tonelada de CO2 a 44 euros se estima que se reduciría un 7,4% de emisiones de gases de efecto invernadero entre 2013-2020."

La verdad es que sigue habiendo muchas lagunas sobre estas técnicas, que van desde dónde se podrán utilizar hasta qué ocurrirá con ese carbón capturado a lo largo de los años. Como ocurre con otros campos, (biocombustibles entre ellos) nos surge la duda de si merece la pena diversificar tanto los fondos públicos de investigación, sobre todo cuando el resultado no se sabe si será realmente beneficioso, y más en este caso. No hay que olvidar que la Naturaleza ya ha dado un mecanismo de almacenamiento de CO2 que funciona a la perfección.

Hace un par de semanas la revista Nature publicó un artículo sobre el incremento del almacenamiento de carbón en los bosques tropicales de África. En esencia dice algo que todo el mundo sabe (o debería) y que muchos parecen olvidar: que los árboles absorben CO2. Se habla de que en los últimos años estos árboles tropicales están creciendo y absorbiendo más de lo que se pensaba (alrededor del 20% de las emisiones de CO2), aunque no se sabe muy bien por qué. Hay teorías que dicen que el aumento de CO2 en la atmósfera provoca que continúen creciendo y absorbiendo (que actúa como una especie de fertilizante) pero como bien explican esto no es un efecto beneficioso del cambio climático, ya que no van a crecer para siempre (nada lo hace) y además la velocidad a la que estos bosques están despareciendo es mucho mayor que la velocidad de crecimiento de los mismos. También habla de la importancia de la edad de estos bosques, que los bosques “viejos” son los que más absorben, es decir que talando un zona arbórea que tiene cientos de años de vida y luego replantando no conseguimos lo mismo.

Declaraciones de la ministra

Articulo en Nature, Resumen en castellano

3 mar. 2009

Cambio Climático y Crisis




Estos últimos días han aparecido en los periódicos noticias sobre la posibilidad de que España alcance los compromisos adquiridos en el protocolo de Kioto.
En principio parecen muy buenas noticias pues las previsiones anteriores parecían indicar que España no sería capaz de cumplir sus compromisos en la lucha contra el Cambio Climático. A continuación algunos extractos de un de los artículos ahondan un poquito más en el por qué y el cómo de estas “buenas” noticias.

La crisis ha abierto la puerta a que España pueda cumplir con Kioto. Pero, además, un uso más eficiente de la energía y el papel creciente de las fuentes renovables, entre otros factores, hacen abrigar esperanzas a los expertos sobre la posibilidad de que España alcance los objetivos marcados al firmar el protocolo contra el cambio climático...

...Esta caída de las emisiones se debe a un menor uso del carbón y el fuel, lo que a su vez es fruto del encarecimiento del petróleo y del carbón. Todo esto se ha compensado con un aumento del gas natural –que tiene menor impacto sobre el calentamiento – y la energía eólica, que sigue en auge. También ha habido una reducción de emisiones en los sectores vinculados a la construcción y al automóvil, en crisis (cementeras, vidrio, teja, vidrio), aunque los resultados concretos aún no se conocen…

…El gobierno español prevé cumplir con Kioto con un aumento de las emisiones hasta el 37% (para el periodo 2008-2012 con respecto a 1990), puesto que, además de una subida autorizada del 15% de las emisiones, echará mano a la compra del 20% de derechos de emisión de CO2 en el mercado internacional de carbono y contabilizará un 2% de mejora del bosque (que fija y neutraliza el CO2 del aire en la madera). Nieto sostiene que la combinación de una crisis hasta el año 2011 con las otras medidas para fomentar la eficiencia energética y las fuentes renovables permitiría a España reducir sus emisiones desde el 52% hasta este 37% y eludir el riesgo de sanción por no cumplir con Kioto.


Los artículos mencionados pueden consultarse en:

“La crisis abre la puerta de Kioto” (La Vanguardia)
y “La crisis acerca España a Kioto” (El País)